Imagen de Anier

El último trabajo de Anier viene a corroborar lo que era un secreto a voces: que es un talento en crecimiento constante con una insólita y personalísima habilidad para construir canciones desde el corazón, cuando este se rompe y se recompone. Un ave fénix que le descerraja a las penas puñalás con rimas aceradas, aceleradas y afiladas.       

En su debut Anier se abre el pecho y registra: “...y si de algo se arrepiente lo confiesa, y en cada confesión trae un indulto, y cuando se indulta se respeta, y por saber respetarse no se calla: ni la rabia, ni la pena, ni la queja, en un rapeo incandescente que con alas de metal vuela”.